Traducido por Aymenn Jawad Al-Tamimi.
Mi amigo que se llama Jeff me dijo una vez que habÃa intentado leer muchas veces el Corán pero no podÃa leer toda ‘La Vaca’. Con esta parte, hemos leÃdo después de seis semanas toda ‘La Vaca’, el capÃtulo más largo del Corán. Esta serie ha de discutir el Corán en su contexto, lo que soy acusado siempre de no hacer, y de iluminar para los no musulmanes ciertos aspectos de las doctrinas del Corán que afectan hoy en dÃa a nuestras vidas porque, como señala el periodista canadiense David Warren, ‘es imposible que se presenten las creencias del Talibán, de Al-Qaeda, de Hamas, o de la Hermandad Musulmana del lado sunÃ; o de Hezbollah, de los fascistas iraquÃes, o de los ayatolás revolucionarios del lado chiita como aberraciones completas del Islam. Citan con precisión suficiente el Corán y los Hadices, e evocan una historia semi-legendaria de la yihad armada y de conquista que resuena entre los oyentes musulmanes que no se han occidentalizado.
El uso del Corán y de Sunna es, por supuesto, algo que he señalado muchas veces, y he instado de manera repetida que los musulmanes no violentos se enfrenten y renuncien a esta utilización de sus textos sagrados para que menoscaben la capacidad de inspirar la violencia y la supremacÃa. Y, como leo el Corán y señalo cómo los comentadores musulmanes entienden varios pasajes, continuaré haciéndolo. Al comentar, no la sección de esta semana, sino la de la semana pasada, una persona que dirige un blog me acusó de ‘demonizar el Islam’. No puedo ver cómo leer el Corán y señalar cómo los comentadores musulmanes interpretan varios pasajes signifiquen posiblemente la demonización- si informo de manera exacta sobre la materia, todo lo negativo viene de musulmanes, no de mÃ, y si no lo hago, pues tenga la bondad de mostrar cómo no tengo razón (pero nadie lo ha hecho y nadie puede hacerlo). De hecho sospecho que esto se ha convertido ahora en la respuesta automática a todo lo que hago, pero los que leen lo que escribo en realidad no podrán sostener tal punto de vista.
La mayorÃa de los versÃculos 222-242 de ‘La Vaca’ contienen varias
leyes del casamiento y del divorcio. No se permite el sexo durante la
menstruación (2:222). Los judÃos son responsables de la revelación de
2:223, según un hadiz contado por el imam Musulmán y otros:
‘los judÃos decÃan que cuando alguien tiene las relaciones sexuales con
su mujer por la vagina, pero encima de su espalda, y se pone
embarazada, el niño es un poco bizco’, o según otras fuentes, es bizco.
Para refutar esto, se reveló 2:223: ‘Vuestras mujeres son vuestro
campo, id por eso a vuestro campo cuandoquiera que queráis’. Este
versÃculo se interpreta también como prohibir el sexo anal.
Qutb afirma que el uso de la palabra ‘campo’ (en árabe: ØÙŽØ±Ù’ثٌ), con
sus connotaciones de producción, es más adecuado, en un contexto de
fecundidad y de procreación’- o, como lo dice Maudadi, Alá las creó a
las mujeres no sólo para que les diera a los varones la recreación,
sino también los hijos.
Las reglas del divorcio destacan que, aunque las mujeres tienen ‘los
derechos semejantes a los (de los hombres) en torno a la amabilidad’,
los hombres están un grado por encima de ellas (2:228). Esto puede ser
por qué los hombres pueden divorciarlas a sus mujeres solamente al
decir: ‘Te divorcio’, pero las mujeres no pueden hacer esto. Tal
proceso fácil causa los divorcios en sólo por despecho, seguidos por la
reconciliación- y el Corán lo anticipa y intenta terminarlo al mandar
que un marido que divorcia a su mujer tres veces no puede reconciliarse
con ella hasta que se case con otro y pues es divorciada por él
(2:230). Esto ha dado lugar al fenómeno de los ‘maridos temporales’ que
se casan y divorcian a las mujeres que han sido divorciadas tres veces
con el apoyo de los eclesiásticos islámicos incluso hoy en dÃa,
de forma que estas pobres mujeres pueden volver a casarse con sus
maridos originales. Esta práctica ha dado lugar, como se puede
imaginar, a abusos.
VersÃculos 234-240 tratan de las cosas que los hombres arreglan para las mujeres en sus testamentos; los que se interesan por la doctrina de la abrogación notarán que Ibn Kathir sostiene que 2:240, según la mayorÃa de los eruditos, fue abrogado por 2:234.
VersÃculos 243-260 vuelven a referirse a los Hijos de Israel,
refiriéndose a varÃas historias de la Biblia: ninguna de éstas contiene
muchos detalles. Los judÃos se niegan a luchar después de haber
recibido la orden (2:246), se rebelan contra el nombramiento de Saúl
como el rey (2:247). Si Alá hubiera deseado, las naciones habrÃan
creÃdo en los profetas que mandó a la tierra, pero no lo deseó, aunque
no se explican sus razones (2:253). Según el erudito islámico Mahmoud
Ayoub, 2:255, que se llama el versÃculo del trono (Ayat Al-Kursi), ‘es
considerado por los musulmanes como uno de los versÃculos más
excelentes del Corán. Por eso ha hecho un papel muy importante de la
piedad musulmana’. El profeta del Islam,
Mohamed, aprueba una declaración de su poder: ‘Cuandoquiera que te
vayas a cama, recita el versÃculo del trono (2:255), porque pues un
custodio de Alá te protegerá, y Satanás no se acercará a ti hasta el
amanecer’ y hay otro
que lo describe como ‘el mejor versÃculo del libro de Alá.’ Qurtubi
afirma que ‘cuando el versÃculo del trono se reveló, todos los Ãdolos y
los reyes de la tierra se postraron y las coronas de los reyes se
cayeron de las cabezas,’ y cuenta un dicho de Mohamed en que Alá le
habla a Moisés de los beneficios muchos que recibirá la gente si recita
el versÃculo del trono- otra manifestación de suponer que la Gente del
Libro tuvo a menos una parte de lo que contiene el Corán, pero la
borraron perversamente en sus propios libros.
Pues sigue la declaración famosa que ‘no hay coacción el la
religión’ (2:256). Los portavoces islámicos en el Occidente la citan
frecuentemente para refutar el argumento que el Islam fue diseminado
por la espada, o aun para afirmar que el Islam es una religión de la
paz. Según un musulmán temprano, Mujahid ibn Jabr, este versÃculo fue
abrogado por 9:29 que les manda a los musulmanes que luchen contra la
Gente Del Libro. Otros, sin embargo, según historiador islámico Tabari,
dicen que 2:256 no fue abrogado nunca, pero se reveló precisamente en
torno a la Gente Del Libro. No pueden ser obligados que acepten el
Islam, pero pueden practicar sus religiones con tal que paguen jizya
(un cargo) y sientan sojuzgados (9:29).
Muchos piensan que 2:256 contradice el imperativo islámico de
realizar la yihad contra los no creyentes, pero en realidad no hay
contradicción porque la yihad no intenta convertir a los no musulmanes
mediante la fuerza, sino sojuzgarles en un sistema social islámico. Dice Asad:
‘Todos los comentadores islámicos, sin excepción, sostienen que la
conversión obligada no se permite de cualquier manera, y que intentar
convertir a un no creyente mediante la fuerza es un pecado grave: una
opinión que refuta la noción popular falsa que el Islam les ofrece a
los no creyentes la alternativa de la ‘conversión o la espada’. SÃ: las
opciones, como explicadas por Mohamed él mismo,
son la conversión, la subyugación como dhimmis, o la espada. Qutb niega
por eso que 2:256 contradiga el imperativo de luchar hasta que ‘la
religión única sea para Alá’ (2:193), diciendo que el Islam ‘no ha
utilizado la fuerza para imponer sus creencias’. No obstante, el
objetivo principal de la yihad ‘ha sido el establecimiento de una
sociedad estable donde todos los ciudadanos, incluso los seguidores de
otras religiones, pueden vivir con paz y seguridad’- aunque sin
igualdad de derechos antes la ley, como 9:29 destaca. Para Qutb, la
‘sociedad estable’ es el ‘sistema social islámico’, cuyo
establecimiento es el objetivo principal de la yihad.
Asà los versÃculos 256 y 193 no son contradictorios. Los musulmanes
tienen que luchar hasta que ‘la religión única sea para Alá’, pero no
obligan a la gente que acepte la religión de Alá. Aplican la
subyugación para todos que se nieguen a convertirse, de forma que
muchos se convierten por consiguiente en musulmanes para que escapen
las reglas humillantes y discriminatorias de la dhimitud- pero cuando
se convierten, se convierten de manera libre. Solamente cuando se
termine el mundo, Jesús,
el profeta del Islam, regresará e islamizará a todo el mundo, aboliendo
el cristianismo y por eso la necesidad de jizya que es pagada por los
dhimmis. Pues la religión será para Alá, y no se necesitará más la
yihad.
Los versÃculos 261-286 generalmente exhortan que los creyentes den
la caridad, y condenan la usura (2:275-281)- lo que es la raÃz del odio
islámico de los bancos que cobran interés. 2:282 afirma que el
testimonio de dos hembras es el mismo como el de un hombre. Mohamed explicó: ‘Esto es a causa de la deficiencia de la mente de una mujer.’
Ahora hemos terminado ‘La Vaca’. La semana que viene, empezará sura
3: ‘La Familia de Imrán’ y por qué los creyentes no deben ni establecer
las amistades con los no creyentes ni tenerles por protectores.